Nuestra solución se basa en la norma internacional ISO/IEC 20248. Esta norma define cómo se pueden estructurar los datos de identificación, firmarlos digitalmente y verificarlos independientemente de las conexiones en línea. Esto significa que toda la información sigue siendo verificable: sin conexión, a prueba de falsificaciones y en todos los sistemas. Así se crean identidades digitales únicas.
Nuestras tecnologías son más que simples soportes de datos: contienen una firma digital («DigSig») que garantiza que cada objeto no solo se pueda identificar, sino también autenticar. Esto evita la manipulación o la falsificación y permite la confianza entre sistemas. Esto constituye la base para el Internet de las cosas y una comunicación segura entre máquinas.